Estrategias para manejar la independencia

En mi vida laboral he desarrollado varios proyectos de manera independiente. No es que me lo hubiera propuesto así, pero las opciones fueron presentándose y me permitieron compaginar objetivos que para mí eran sumamente importantes, aunque a veces un tanto dispares. Por ejemplo, el hacer una maestría e investigar en el área humanística y tener un trabajo que además de ayudarme a sostener mis estudios, me diera la oportunidad de hacer y ejercitar lo que más me gustaba, la escritura.

La oportunidad se presentó cuando uno de mis profesores me invitó a colaborar en un programa transmitido por Radio UNAM. Mi trabajo consistía en escribir guiones para unas cápsulas de difusión cultural, que se transmitían a lo largo del programa. Ese fue el primero de varios proyectos en los que participé como guionista, autor o blogger. Los temas que traté fueron muy diversos, así como el estilo y las características de los medios de publicación. Pero lo que todos esos trabajos tenían en común es que los hacía desde casa (o desde donde yo quisiera y pudiera).

Pensarán que es el trabajo soñado; sin horarios, ni jefes, ni horas en el tráfico para ir y venir de la oficina. Y tienen razón, esas pueden ser algunas ventajas. Pero esos beneficios pueden volverse en contra nuestra si no sabemos manejarlos. Así lo comprobé en mis primeras experiencias; por ello quiero compartirles las estrategias que me ayudaron a ser más organizado y sacar un auténtico provecho de las ventajas del trabajo independiente.

Trabaja en casa

  1. Establecer horarios

Después de un par de semanas con la supuesta vida de ensueño, sin la obligación de levantarme temprano y salir corriendo de casa y con la posibilidad de trabajar todo un día para descansar otro, tuve que enfrentar la realidad: necesitaba horarios. No sólo para que me diera tiempo de hacer todo lo que me proponía, sino para separar el trabajo de otros ámbitos de mi vida. Al trabajar en casa se puede caer en los extremos de procrastinar todo el día o de no apartarse del escritorio. Si establecen horarios semejantes a los de una oficina, que no por ello deben ser inflexibles, podrán aprovechar más el tiempo, rescatarán horas para descansar o distraerse y estarán preparados, por si algún día tienen que hacer la transición a otro estilo laboral.

  1. Administrar los ingresos

Cuando recibí mi primera remuneración, no cabía de gusto. Ni tardo ni perezoso fui a comprar libros, discos y todo lo que se me antojaba. Lo que no preví es que esos ingresos debían alcanzar para el mes y medio que tardaría en llegar el próximo encargo. Siempre es prudente cuidar los ingresos, pero cuando se trabaja por proyecto es muy importante. Les parecerá estricto, pero una buena estrategia es fijarse un “sueldo” y ahorrar el resto para los tiempos de incertidumbre. Hagan una lista de sus gastos mensuales o quincenales; distingan lo indispensable de lo menos necesario y gasten sabiamente su dinero. Consideren también que los profesionistas independientes adquieren obligaciones fiscales, como la declaración de impuestos o la emisión de facturas electrónicas, y cumplirlas también genera gastos.

  1. Mantenerse en contacto

Aunque la mayoría de mis aportaciones eran sólo una parte de producciones más complejas, que implicaban la colaboración de otros profesionistas, por lo general trabajaba solo. Esto puede ser una ventaja, sobre todo para labores que requieren concentración, como la escritura, pero también genera una situación de aislamiento que no siempre es agradable. Cuando sea posible, mantengan el contacto con sus clientes o colaboradores. Busquen alternativas para socializar e intercambiar ideas, como cursos o eventos relacionados con su trabajo. Y aprovechen la flexibilidad que da esta vida laboral, para reunirse más con familiares y amigos.

  1. Estar abierto al cambio

Así como la independencia laboral resulta muy atractiva en ciertas etapas de la vida o frente a determinadas circunstancias, un día puede ser insuficiente para cubrir nuestros objetivos y necesidades. Si ya se consolidaron como profesionistas independientes, pero buscan algo más (crear una empresa o integrarse a una compañía), no teman al cambio. Es normal y hasta saludable dar un giro a la carrera y las habilidades que han adquirido como independientes, les ayudarán a transitar con seguridad hacia la nueva etapa.