La medida y el peso, esenciales para la venta de productos

Recuerdo que cuando visitaba a mi abuelita materna una de las actividades que hacíamos con ella era ayudarla a desgranar el maíz. Para nosotros, niños citadinos, era un juego divertido el tomar un elote y con él tratar de separar los granos de la mazorca a desgranar.

Al principio esto es complejo, ya que requieres de cierta maña aplicando una fuerza muy estratégica para que los primeros granos se desprendan. Una vez logrado este primer paso, el terminar de desgranar el maíz resulta sencillo.

Mi abuelita era muy diestra en este arte, mientras ella desgranaba diez mazorcas, yo iba en la primera. La idea era ayudarla y platicar con ella sobre sus grandes aventuras juveniles. Cuando terminábamos la tarea, mi abuelita “medía” los granos con una lata, a la que llamaba cuarterón. Al llenar ese bote decía que equivalía a un cuarterón y así lo vendía.

Esa parte me agradaba mucho, porque llenaba las latas y las contaba. Ella también me enseñó a usar una báscula que tenía pesas. Me mostró cuánto valía cada pesa y así la colocaba en un extremo de la balanza. Ponía en el plato el producto a vender y debía mantenerse equilibrada la barra, entonces llegamos de esta forma al peso ideal.

balanza

Ahora con el paso de los años, puedo ver que esa forma de contar y medir sigue más que vigente, sólo que se han modernizado algunas versiones de medida y se han ajustado otras nuevas versiones de básculas para las diversas industrias que requieren medir, pesar e incluso rellenar ciertos recipientes a la velocidad de la luz, naciendo así versiones de básculas industriales muy interesantes. Por ejemplo:

  • Báscula de Piso: este tipo de báscula tiene la peculiaridad de que puede soportar y medir desde quinientos kilos hasta diez toneladas de línea y cualquier otra capacidad en fabricación especial.
  • Básculas de Mesa: estas básculas resultan ser de muy alta precisión ya que su uso va desde el doméstico hasta el farmacéutico donde la precisión es esencial. Suelen medir desde micro gramos hasta medio kilo, hay versiones que logran pesar un poco más.
  • Básculas de Montacargas: es todo un equipo donde se integra un sistema de pesaje y el manejo de mercancía que proporciona información de los contenedores, además de poder moverlos de un lugar a otro.
  • Básculas Ensacadoras: la industria y su vertiginosa carrera requiere ser efectiva y para ello se han creado las básculas para llenado de sacos en forma automática.
  • Básculas llenadoras: este es otro sistema construido para dosificar líquidos regulares, viscosos o espumantes también de forma automática.
  • Básculas Mecánicas: esta báscula de plataforma móvil está diseñada para un uso rudo con capacidad que va desde los 200 kilogramos hasta mil kilogramos.

Como ven, el avance de las tecnologías y sus nuevos requerimientos han originado nuevas versiones de lo que antaño se usaba, logrando así ser más eficientes para satisfacer la demanda del mercado.

Si te encuentras en la industria y requieres de básculas industriales especializadas, es ideal que te acerques a expertos en el ramo como lo son justamente La Casa de la Báscula, en donde encontrarás la báscula ideal para tu empresa.

Crear o vender una empresa, ¿cuál es tu dilema?

En el mundo empresarial hay muchos recursos para lograr realizar muy buenos negocios, desde la creación de empresas o ser inversionista.

Crear empresas que con el tiempo sean exitosas requiere de varios elementos claves, que van desde un liderazgo de alto nivel con visión de crecimiento y expansión, así como productos o  servicios que ofrezcan a sus clientes calidad y buen precio.

Hoy día se está impulsando la creación de empresas startup o empresas emergentes, donde se estimula el deseo de emprender por parte de una persona para montar un nuevo negocio. Así la idea del nuevo negocio que apenas se empieza a construir se dice que son empresas emergentes, que se caracterizan principalmente por su apoyo en la tecnología y la calidad con un alto nivel de proyección.

Una empresa o negocio startup tiene dos grandes diferenciadores: el primero es que a pesar de su corta trayectoria y a la falta de recursos o financiación puede hacerle frente a su negocio cuando apenas empieza. El segundo es que sus productos o servicios ofrecen un alto valor agregado y tiene una validación comercial no mayor a dos años.

Siendo empresas de baja inversión y sin servicio de cara al público, se tiene la posibilidad de tener cualquier lugar del mundo cómo “oficina”, ofreciendo un ahorro en su implementación, siendo los hogares, las incubadoras, los aceleradores, los espacios de co-trabajo, oficinas compartidas y centros de negocios los tipos de lugares para aterrizar las “ideas”.

La otra cara de la moneda son aquellas empresas que ya tienen un tiempo funcionando y han alcanzado posicionarse en su nicho de mercado. Aquí los empresarios, para su expansión o evitar su desplome, recurren a medios para buscar la máxima rentabilidad a su inversión y esta pude ser la de buscar accionistas o vender su empresa.

El empresario busca vender su empresa cuando:

Venta de Empresas

1) La liquidez y diversificación patrimonial puede ser uno de los motivos principales para el empresario.

 

2) La sensación de tocar cumbre puede ser otra razón que estimule al empresario a vender su compañía, al considerar que le faltan medios financieros, organizativos o técnicos para continuar en el proyecto.

 

3) La sucesión familiar es un fantasma que aparece ya sea en su segunda o tercera generación, cuando no hay un sucesor que quiera liderar el proyecto o la fragmentación del capital es muy superior a la dimensión del negocio, por lo que parece ineludible buscar una nueva gestión de nuevos accionistas.

 

4) Los conflictos entre socios a veces surgen y a menudo se trasladan imprudentemente al negocio, al existir relaciones propiedad-trabajo-familia. Esto sucede muy a menudo en nuestro país, por lo que la venta de empresas en México se llega a dar con relativa frecuencia.

 

Si el empresario se encuentra en alguno de los 4 puntos anteriores, lo ideal es recurrir a un buen asesor que ayude en una decisión tan estratégica y así reducir riesgos y maximizar el éxito de la operación.

De igual forma, si se decide recurrir a inversionistas para que ayuden a inyectarle vida a tu negocio, será necesario contar con tu plan de negocios y también  un buen asesor para reducir riesgos y maximizar el éxito de la operación.

El arte del diseño publicitario  

Seguramente te has percatado que nuestro cerebro está constantemente bombardeado de publicidad y nos llegan los estímulos por todos lados. Desde la publicidad de exteriores, entendiendo por ésta la que vemos en los lugares públicos e impacta a un número indeterminado de personas.

Los expositores de estos estímulos visuales son, por ejemplo, la publicidad en sillas plegables para eventos, los carteles, vallas publicitarias, rótulos luminosos, banderolas y todos aquellos soportes que se instalan en lugares públicos o donde se desarrollan espectáculos, eventos culturales, encuentros deportivos, etcétera.

Y por supuesto tenemos la publicidad impresa o la que nos llega por los diferentes medios de comunicación: televisión, radio, cine, prensa, internet, celulares y todos los gadgets existentes y creo que conforme avancen las tecnologías y aparezcan nuevos “juguetes electrónicos”, estos también nos impactarán con publicidad. De ahí la relevancia de tener un buen comercial para lograr entrar a nuestra mente, la cual en muchas ocasiones “vemos sin ver”. Por todo lo anterior es justo decir que el diseño publicitario es todo un arte.

Creatividad

¿Sabías que la publicidad tiene sus primeras apariciones en la era faraónica? Así es, ya desde tiempos muy remotos los comerciantes buscaban “anunciar” sus productos y lo comenzaron hacer escribiendo literalmente en las piedras que colocaban en los caminos de acceso a la ciudad y mostraban sus promociones. Años más tarde, aparecieron los anuncios pintados siendo atractivos y más populares entre la gente.

Gracias a la aparición del papiro no sólo se logró escribir publicidad, sino que ya era posible trasladar de un lugar a otro el mensaje. Siglos después, al crearse la imprenta (siglo XV) y la litografía (siglo XVIII), dio comienzo a la divulgación masiva del cartel publicitario.

El ingenio humano se deja ver también en esta nueva revolución, como la mayoría de las personas de aquella época no sabían leer fue la imagen y el color los elementos básicos para transmitir las ideas. Con la litografía se consiguió subir la creatividad en el diseño, impulsando aún más el protagonismo del dibujo ahora conocido como publicitario. A esta nueva forma de expresión se unieron artistas y pintores, siendo Toulouse Lautrec un exponente de esta nueva forma de expresión.

La publicidad es parte de nuestra cosmovisión, hablando ya en nuestros días, y grandes son las obras publicitarias que se han creado desde entonces. No podemos negar que varias obras han logrado enviarnos mensajes educativos o explicativos, nos han enamorado, definitivamente nos venden e incluso nos han llegado a seducir.

En lo personal, me gusta mucho dar un vistazo a la historia y en este caso me resulta visualmente interesante observar la evolución de la publicidad desde sus imágenes, textos y la misma evolución del producto que anunciaban.

Para ello, visitar los museos es uno de los mejores lugares para disfrutar. Muchos son los países que han logrado reunir en un mismo espacio esta historia, por ejemplo en México podemos visitar el Museo Mexicano del Diseño (MUMEDI), sin mencionar los múltiples sitios en internet que te ofrecen toda una pasarela sobre varios de los carteles que se han creado a lo largo de la historia.

Cómo vivir de la imagen

 

Desde que Louis Daguerre presentó su primera fotografía en la Academia de Ciencias de París, el 19 de agosto de 1839, muchas cosas se han transformado en el arte de diseñar y escribir con luz. Las primeras cámaras eran complejas instalaciones, que sólo un conocedor de sus partes, funcionamiento y técnicas podía manejar. Cuando se crearon los primeros equipos portátiles, la posibilidad de capturar imágenes del mundo quedó al alcance de todo el que tuviera recursos para comprar una cámara. El fotógrafo se convirtió en el experto a quien se acudía para que tomara las fotos especiales. Pero los recuerdos de las vacaciones o de los eventos familiares más íntimos podían quedar a cargo del flamante dueño de la cámara.

Hoy en día, tomar una foto se ha vuelto una práctica tan cotidiana como saludar a los vecinos o telefonear a un amigo. En buena medida, se debe a que podemos hacer todo lo anterior con un mismo dispositivo; desde que la cámara se integró al teléfono móvil, ya no hace falta esperar a una ocasión especial para tomar una foto; o quizá sea mejor decir que ahora cualquier momento puede volverse especial, por el hecho de preservar su imagen. Más aún, los programas de fotografía que se pueden descargar a cualquier smartphone de manera gratuita, y que permiten aplicar filtros y efectos, comienzan a desplazar el trabajo de diseñadores y editores de imágenes, al menos para las tareas más sencillas. Parece que los únicos servicios relacionados con la fotografía con potencial de sobrevivir son los que ayudan a imprimir fotos de Facebook o a crear objetos decorativos para lucir las fotos más especiales.

No obstante, sería incorrecto decir que las nuevas tecnologías y las redes sociales han sepultado todas las alternativas para vivir de la fotografía. Por el contrario, muchos fotógrafos profesionales se valen de Facebook o Instagram para promover su trabajo y gracias a ello han recibido ofertas de marcas y agencias publicitarias, para que colaboren con sus campañas. Otros han conseguido vender sus obras o han recibido apoyos, patrocinios y encargos para que continúen con su labor. Así como los álbumes que se pueden crear y compartir en las redes han sustituido a los tradicionales libros de fotos, también han facilitado la creación de los portafolios y muestrarios, que sirven a los profesionales para dar a conocer su trabajo.

Fotografia

La enseñanza de la fotografía es otra de las profesiones que parecerían amenazadas por los dispositivos y programas que facilitan la toma y edición de fotos. Sin embargo, el hecho de que la fotografía se haya vuelto una práctica tan familiar despierta la curiosidad por saber más de ella y desarrollar nuevas técnicas. Ha surgido un gran número de blogs que funcionan como talleres y publican tanto información acerca de técnicas profesionales, como consejos para sacar mayores ventajas de las aplicaciones del smartphone o los filtros de Instagram. Las escuelas tradicionales también subsisten, con la oferta de complementar el manejo de las nuevas tecnologías con la formación elemental que recibe todo fotógrafo. Así han logrado atraer a todo tipo de profesionistas que se iniciaron en la fotografía como un hobby, pero que han encontrado en ella una oportunidad para diversificar su carrera.

A casi doscientos años del primer daguerrotipo y después de muchos cambios en la forma de comprender el mundo, aún es posible vivir de la imagen.