El arte del diseño publicitario  

Seguramente te has percatado que nuestro cerebro está constantemente bombardeado de publicidad y nos llegan los estímulos por todos lados. Desde la publicidad de exteriores, entendiendo por ésta la que vemos en los lugares públicos e impacta a un número indeterminado de personas.

Los expositores de estos estímulos visuales son, por ejemplo, la publicidad en sillas plegables para eventos, los carteles, vallas publicitarias, rótulos luminosos, banderolas y todos aquellos soportes que se instalan en lugares públicos o donde se desarrollan espectáculos, eventos culturales, encuentros deportivos, etcétera.

Y por supuesto tenemos la publicidad impresa o la que nos llega por los diferentes medios de comunicación: televisión, radio, cine, prensa, internet, celulares y todos los gadgets existentes y creo que conforme avancen las tecnologías y aparezcan nuevos “juguetes electrónicos”, estos también nos impactarán con publicidad. De ahí la relevancia de tener un buen comercial para lograr entrar a nuestra mente, la cual en muchas ocasiones “vemos sin ver”. Por todo lo anterior es justo decir que el diseño publicitario es todo un arte.

Creatividad

¿Sabías que la publicidad tiene sus primeras apariciones en la era faraónica? Así es, ya desde tiempos muy remotos los comerciantes buscaban “anunciar” sus productos y lo comenzaron hacer escribiendo literalmente en las piedras que colocaban en los caminos de acceso a la ciudad y mostraban sus promociones. Años más tarde, aparecieron los anuncios pintados siendo atractivos y más populares entre la gente.

Gracias a la aparición del papiro no sólo se logró escribir publicidad, sino que ya era posible trasladar de un lugar a otro el mensaje. Siglos después, al crearse la imprenta (siglo XV) y la litografía (siglo XVIII), dio comienzo a la divulgación masiva del cartel publicitario.

El ingenio humano se deja ver también en esta nueva revolución, como la mayoría de las personas de aquella época no sabían leer fue la imagen y el color los elementos básicos para transmitir las ideas. Con la litografía se consiguió subir la creatividad en el diseño, impulsando aún más el protagonismo del dibujo ahora conocido como publicitario. A esta nueva forma de expresión se unieron artistas y pintores, siendo Toulouse Lautrec un exponente de esta nueva forma de expresión.

La publicidad es parte de nuestra cosmovisión, hablando ya en nuestros días, y grandes son las obras publicitarias que se han creado desde entonces. No podemos negar que varias obras han logrado enviarnos mensajes educativos o explicativos, nos han enamorado, definitivamente nos venden e incluso nos han llegado a seducir.

En lo personal, me gusta mucho dar un vistazo a la historia y en este caso me resulta visualmente interesante observar la evolución de la publicidad desde sus imágenes, textos y la misma evolución del producto que anunciaban.

Para ello, visitar los museos es uno de los mejores lugares para disfrutar. Muchos son los países que han logrado reunir en un mismo espacio esta historia, por ejemplo en México podemos visitar el Museo Mexicano del Diseño (MUMEDI), sin mencionar los múltiples sitios en internet que te ofrecen toda una pasarela sobre varios de los carteles que se han creado a lo largo de la historia.