Tu mejor propósito: impulsar tu negocio

Los emprendedores no tenemos muchas dificultades para definir los propósitos de año nuevo. De hecho, hay uno que está en nuestras mentes cada día y en todo lo que hacemos, el de hacer que nuestro negocio crezca. Por supuesto que tenemos otras actividades y objetivos, pero ese proyecto al que dedicamos tanto esfuerzo, creatividad y tiempo representa mucho más que una fuente de ingresos; es una parte de nuestras vidas y una expresión de lo que somos.

impulsar tu negocioMantener una empresa en óptimo funcionamiento no es tarea fácil. Además del trabajo constante, con frecuencia es necesario sortear obstáculos, superar imprevistos y hacer frente a crisis, tanto internas como externas. En esas ocasiones se ponen a prueba las capacidades financieras y logísticas de la empresa, y muchas veces resulta necesario solicitar apoyos, como créditos o financiamientos, para salir adelante.

Necesidades como la reparación o renovación de instrumentos, la contratación de personal, el pago a proveedores o la compra de materiales e insumos adicionales son algunos de los requerimientos que pueden tomar a los empresarios por sorpresa. Afortunadamente, para salir de ellos existen recursos como el factoraje financiero, que otorgan el capital necesario para solventar ese tipo de gastos, sin los plazos y exigencias que imponen otro tipo de créditos.

La principal ventaja del factoraje financiero es que las cuentas por cobrar de la empresa se pueden poner como garantía para la obtención del crédito. De esta forma, no se arriesgan otros bienes ni se adquieren compromisos que luego no se puedan cumplir. Consideremos un ejemplo para ver cómo funciona esto.

tarjetas para navidadSupongamos que una empresa dedicada al diseño tiene que entregar un pedido de tarjetas navideñas. Ya se concluyó con un 40 por ciento del pedido, pero en ese momento el equipo de impresión sufre una avería y es necesario reemplazarlo. La herramienta debe comprarse de inmediato, pues de lo contrario el pedido no se podrá completar; pero si en ese momento no cuenta con el capital suficiente para semejante gasto, la empresa puede verse en serios aprietos y tendría que comprometerse con un préstamo bancario, por ejemplo, o arriesgarse a quedar mal con el cliente.

Para casos como este, el factoraje por cobranza directa resulta una opción más sencilla y viable. La empresa a la que nos referimos ha generado cuentas por cobrar, al vender sus productos y servicios a distintos compradores. Al solicitar un crédito con una institución de factoraje financiero, la empresa cede los derechos de sus cuentas por cobrar a cambio de un adelanto que puede ser hasta del 90 por ciento del monto. La institución de factoraje cobra las cuentas al comprador en los plazos estipulados y al término del pago deposita el remanente del total en la cuenta de la empresa. Dicho en palabras más sencillas, el factoraje permite recibir un adelanto de los ingresos que obtendríamos por nuestros productos. En situaciones como la del ejemplo que planteamos, ese adelanto permite comprar las herramientas necesarias para que la empresa siga trabajando y la entrega se cumpla.

Si tu propósito para el nuevo año es impulsar tu negocio, considera al factoraje financiero entre tus opciones. Empresas mexicanas como Unifin están listas para darte toda la asesoría y atención que necesitas.