Hacer y rehacer carrera

Si no fuera por mi actual trabajo, no sabría que existen artefactos como las básculas para camiones, y que son de suma importancia para la seguridad vial y urbana, porque permiten conocer el peso exacto de los vehículos de carga, con y sin contenidos. Se dice que la vida es un constante aprendizaje, pero en los inicios de mi carrera, jamás hubiera imaginado que llegaría a saber algo así.

estudiante

Yo estudié literatura y como todo el que se decide por una vocación semejante, estaba más que preparado para una vida de angustias y privaciones… Bromas aparte, lo que tenía previsto era una carrera en la docencia o la investigación, los ámbitos que más se vinculan con las disciplinas humanistas. Y ya en un plano más idealista que prospectivo, también acariciaba el anhelo de publicar alguna obra.

No obstante, desde los primeros semestres de la licenciatura, empecé a descubrir la terrible realidad; amaba leer y escribir, disfrutaba todo lo que aprendía, y asimilaba con gran facilidad las reglas y directrices necesarias para elaborar los trabajos de investigación que se requerían en el ámbito académico. Sin embargo, todo el placer y la confianza desaparecían cuando tenía que hacer una exposición en público o participar como ponente en un congreso. Ambas actividades eran elementales para cimentar las carreras de un docente universitario, así que pronto empecé a cuestionar mi elección de carrera, pues ¿a qué otra cosa podía dedicarme como licenciado en letras, si no era a la enseñanza?

La posibilidad que me quedaba era apostarlo todo a la publicación de mis obras, pero tendría que escribir varios best sellers para asegurar mi diario sustento, pues el porcentaje de regalías que reciben los autores de una obra es apenas el 10 por ciento y para que eso resulte una cantidad significativa, es precioso acumular muchas ventas. Y la verdad es que yo no deseaba sólo escribir por hacer números; quería crear algo con lo que me sintiera satisfecho y cuya lectura yo mismo disfrutara.

Pese a lo que entonces me parecía un muy negro porvenir, me negué a dejar inconclusos los estudios universitarios. Tenía que terminar lo que había comenzado y para darme ánimos, me decía que tal vez con el tiempo y la adquisición de conocimientos, lograría desarrollar las habilidades necesarias para enseñar o encontraría una alternativa para ganarme la vida haciendo lo que me gustaba.

blogger

Esto último fue lo que sucedió, gracias a un maestro a quien nunca olvidaré. La asignatura que impartía era literatura medieval, mas, para tratar con un tema que muchos podrían considerar retrógrada, el profesor estaba muy a la vanguardia en lo que a recursos didácticos se refiere. Participaba en un proyecto de digitalización de textos antiguos, por lo que todas las lecturas con las que trabajamos estaban disponibles en línea. En las primeras clases nos presentó nociones como tags, hipertextos y backlinks, cuestiones que nos parecían completamente desvinculadas del tema de la asignatura, pero que pronto formaron parte del habla cotidiana dentro del aula.

Pero lo que resultó más innovador en su momento, y lo que me abrió un nuevo camino para el desarrollo profesional, fue lo que nos solicitó como trabajo final. No había que hacer un ensayo o un trabajo de investigación, como en la mayoría de las clases; sino un blog, con textos serios y bien fundamentados, pero escritos en un lenguaje accesible a un público amplio y con recursos digitales que contribuyeran a la difusión de la literatura. Fue así como descubrí el blogging, área en la que trabajé varios años como escritor independiente y gracias a la cual entré a trabajar como editor de contenidos informativos en una compañía de planeación y diseño urbano (ahí fue donde aprendí lo de las básculas).

A veces, la idea de “hacer carrera” se interpreta como elegir una profesión o actividad, prepararse para desarrollarla, encontrar un trabajo y perseverar en él durante toda la vida. Pero la experiencia me ha demostrado que para dedicarse a lo que uno realmente disfruta, sin renunciar por ello a una buena calidad de vida, es necesario hacer y rehacer.

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