Reestructurar

La reestructuración en la vida es un aspecto crucial para la renovación del ciclo que mantiene la fluencia del universo circulando de una manera saludable y perfecta, siendo esto algo que debemos de tener muy en mente y nunca oponernos.

Este proceso es uno que lo cubre todo, desde la reestructuración financiera, hasta la reestructuración mobiliaria, hasta la reestructuración personal de un individuo en mente, cuerpo y espíritu para poder encontrar la felicidad dentro de nosotros mismos, sin tener que irle a buscar en otros lugares.

Este es un principio que debemos de tomar muy enserio, ya que el propósito general  de la humanidad, además de reproducirse, es el cultivo de la felicidad, en el campo de este espacio reducido llamado vida.

La reestructuración y la felicidad, aunque parezcan ser conceptos separados, son conceptos no solamente similares, sino íntimamente relacionados de la misma manera en el que el remo se relaciona con la barca.

Nos pasa con mucha frecuencia a los seres humanos que deseamos cosas constantemente, cosas que mientras parezcan casi imposibles, incendian más nuestro deseo; sin embargo, al llegar ahí nos damos cuenta de que el fuego de nuestro deseo era artificial, un fuego creado por una extraña fuerza que no está escrita en el destino.

Lo mismo sucede en todos los aspectos de la vida.

El deseo de los hombres es como el viento, que impulsa a las embarcaciones a través de la tormenta, es una voz diseñada por el autor del universo para hacer que la fábrica del mundo cumpla sus ciclos, sin los cuales todo lo que existe en el plano ocular y del corazón, dejase de existir al aguarse bajo sus propias embarcaciones.

Esto significa que la voz del deseo puro es la voz de la verdad y si el deseo, al alcanzarse a sí mismo, desea renovar su búsqueda, entonces los hombres también hemos de renovar todo lo que existe y dejar ir el agua cuando ésta cubre las cavernas.

renovarse

El dejar ir o el perder la aprensión de las cosas es el superar el temor de encontrarnos con nosotros mismos, ya que no importa cuan vanidosa sea una persona, ésta nunca podrá verse al espejo por siempre, algo que fuera de la lógica tiene raíces muy profundas en la aritmética de la verdad.

Debemos de saber que el cambio es la única verdadera fuerza en el mundo, ya que lo único que es verdaderamente constante es la renovación.

El mundo digital, un mundo que desciende directamente del hombre, es un mundo donde las actualizaciones son tan importantes como el producto en sí y aquellos que ignoran las actualizaciones de sus aparatos digitales terminan simplemente por perderlos, ya que se le acorta la vida a dicho equipo.

Lo mismo sucede con nuestra mente.

Para poder renovar nuestra mente, tenemos antes que renovar nuestros pensamientos ya que una red enorme de pensamientos es lo que conforma la masa flexible de la mente misma.

Lo esencial no está a la vista

La industria en el mundo ha logrado un gran desarrollo, especializándose de formas que hace una década eran inimaginables.

Tomemos por ejemplo los teléfonos usados en las casa, las líneas fijas y los que ya pintan canas recordarán los teléfonos con un disco con el cual se marcaba el número al que se llamaría.

Gradualmente se fue cambiando a los aparatos con botones, hasta que finalmente los de disco, desaparecieron.

Los primeros teléfonos móviles tenían una pequeña pantalla gris con números y letras en negro. Pocos eran los que tenían algún indicador de color y años después, los teléfonos móviles son dispositivos sin teclas, que tienen una pantalla que muestra imágenes y colores nítidos.

En esta industria, los cambios fueron muy drásticos y visibles para todos.

Si hace una década le hubieran preguntado a personas al azar sobre lo que les gustaría que los teléfonos hicieran, la lista sería fácil de elaborar y mucha gente coincidiría en la opinión.

Si esta misma pregunta se hiciera hoy en día, las listas serían más pequeñas, sin embargo pocas de ellas coincidirían, debido a la gran especialización que se tiene hoy en día en cuanto a los usos de un teléfono móvil.

Puede haber dos o tres modelos que aparentemente son lo mismo, pero la tecnología que existe detrás de ellos puede ser extremadamente distinta y ser difícil de apreciar.

Pero esto no es privativo de las empresas que producen los artículos de mayor uso cotidiano, sino que dentro de la parafernalia de giros diversos que tienen la industria, las diferencias son cada vez menos obvias a la vista y se requiere un análisis más detallado para distinguirlas.

Recientemente tuve contacto con una empresa que fabrica y exporta equipo de construcción y uno de los ingenieros que trabaja en ella me comentaba acerca de lo complicado que puede resultar el envío de los equipos que ellos manejan.

Los envíos que realizan pueden ir desde grúas y grandes vehículos, hasta piezas que pueden ser pequeñas pero se envían en un gran volumen.

Si se tratara de zapatos, seguramente todo se resolvería con cajas de cartón, pero en el caso de esta empresa, se requieren embalajes muy especializados que deben elegirse cuidadosamente.

Tuve la oportunidad de visitar una de estas empresas y me quedó claro este punto cuando llegamos a una de las áreas de embalaje, en donde se colocan grandes bases de madera y otros materiales protectores, fijados con ayuda de flejadoras, que harían las veces de un cordel que amarra un paquete, pero cuando observé con detenimiento cómo lo hacían, me di cuenta que cambiaban de flejes al realizar el embalaje.

Al preguntar a los operadores, me comentaron que aun cuando los flejes son similares en apariencia, varían mucho en cuanto a su resistencia y propiedades, siendo algunos más apropiados que otros en ciertas situaciones.

Como lo dije, son aparentemente lo mismo, pero los distintos flejes son resultado de procesos de fabricación muy diferentes entre sí.

No se trata solamente de crear largas laminillas de acero, sino que también deben adquirir propiedades de dureza, flexibilidad o rigidez, ligereza o resistencia que solamente dependen de esa tecnología que no está al alcance de nuestros ojos.

En estos días, los cambios son menos visibles, pero van más allá de la imaginación y lo que nos corresponde es mantener esa capacidad de asombro que nos hace disfrutar de este mundo moderno.

La importancia de conocer a nuestro socio

Los pasados dos meses han sido un periodo de tiempo de alta tensión para nuestra compañía, ya que estuvimos en negociaciones muy inciertas en decisión, cambiando diariamente de arriba abajo, como un buque en un mar picado.

Después de un sin fin de horas de trabajo, reuniones y cambios de decisiones con nuestros, en ese entonces, posibles socios chinos, llegamos a un acuerdo y firmaríamos un contrato con ellos en persona.

Los chinos propusieron que la firma de contrato sea aquí en México, algo que nos quedó como traje a la medida y nos haría todo mucho más sencillo que si fuéramos nosotros hasta aquel viejo país, donde el idioma simplemente se encuentra fuera de nuestro alance.

Como venían de visitar a unos socios norteamericanos, los chinos se quedaron en uno de los lujosos hoteles en Ciudad Juárez, cerca de la frontera, donde los huéspedes tienen todo un universo de elementos a su disposición, convirtiéndose así en una extensión mejorada  de su propia casa o de su oficina, a modo de que nadie se siente lejos de su fortaleza.

En un momento de tal importancia y cuando todo puede cambiar con una firma para bien, es muy importante asegurarnos de que esto pase de la mejor manera posible o simplemente que pase.

Muchas veces sucede que aunque tengamos una respuesta oficial, en este caso la firma del contrato, el resultado de arduos meses de trabajo puede cambiar  en el transcurso de unos simples minutos, ya que nadie está obligado a firmar nada en contra de su voluntad.

A su vez, debemos saber, aunque muchas veces sea muy difícil, que son pocas las personas quienes son fieles a su palabra y quienes realmente hacen aquello que dicen sin cambios ni ajustes al acuerdo original.

Young speaker at a business meeting giving a presentation.

Las decisiones de carácter mayor y las direcciones que éstas tomen, están basadas, más que en el posible beneficio de los resultados, en la confianza que inspire la contraparte, ya que nadie querrá arriesgar nada y mucho menos cosas mayores con personas en las que no confían.

Es por esta razón, si es que queremos hacer grandes tratos, que debemos entrenar, tanto a nuestra gente como a nosotros mismos, a inspirar confianza y profesionalidad.

Algo que es clave para cumplir esta tarea de una manera satisfactoria, es el confiar en nosotros mismos antes de esperar que las personas confíen en nosotros, particularmente si somos desconocidos.

Otra manera de crear un ambiente de confianza es tomando y demostrando interés por la o las personas que conformen a la contraparte, de una manera sincera, ya que de este modo sentirán que están tratando con personas decentes y empáticas, dos virtudes básicas para el cultivo de la confianza.

Aunque esta regla es necesaria para formar una relación comercial fructífera con todas las personas, lo es más cuando amabas partes son de culturas distintas, esto es simplemente por el hecho de que los seres humanos no confiamos en lo desconocido, algo que desaparece al momento de sentirnos en territorio sólido, es por eso que debemos conocer a otras culturas.

Pese a todo el nerviosismo, al final del día todo resulto de maravilla.