Qué opción tiene una empresa ante la acumulación de cuentas por cobrar

Si tienes una empresa, posiblemente te encuentres en la situación de que el dinero que no está llegando a tus arcas, debido a que está bajo el perfil de los 60 días en cuentas por cobrar.

Este resulta ser un tema delicado y complicado, más aún si eres una empresa pequeña o mediana.

Y mira que el tema del flujo es importante, por lo que te preguntas qué podrías lograr si tu negocio tuviera todo ese dinero en efectivo en las cuentas de la empresa.

Seguramente podrías ser más agresivo en cuanto a llevar a otro nivel a tu negocio e incluso pensar en alternativas para hacer crecer tu marca.

Obviamente, la idea es contar con ese flujo de dinero y continuar ofreciendo las mejores condiciones de crédito a tus clientes, sólo que sin padecer las consecuencias del flujo de efectivo.

En este sentido, podrías pensar en alternativas como el contratar más vendedores para incrementar tus ventas, en manejar campañas publicitarias para atraer más clientes y nuevamente, conseguir más ventas.

La cuestión es poder salvar de alguna forma esa falta de flujo, ante el problema de otorgar créditos a tus clientes pero, ¿son las únicas soluciones?

Obviamente, el conseguir más ventas es bueno para cualquier negocio, pero independientemente de cómo entre ese dinero a tu negocio, bien puedes pensar en una opción interesante, que es el factoraje de facturas.

Esta propuesta te proporciona un flujo constante de capital de trabajo para financiar la nómina, el crecimiento del negocio y los gastos del día a día.

Para las pequeñas y medianas empresas es una alternativa sencilla y rápida para la obtención de capital, al convertir las cuentas por cobrar (facturas) en efectivo al instante mediante el uso de una operación de financiación común conocida como factoraje o factoring, en inglés.

A grandes rasgos, el factoring es la venta de cuentas por cobrar con un descuento a cambio de dinero en efectivo de forma inmediata.

ada9a09acea936d776a6f55c82778c43_l

Esto se hace a través de un “factor”, que es una compañía de financiamiento que paga el efectivo a la empresa que contrata el servicio, al tener el derecho a recibir los pagos futuros de las facturas de su empresa a cambio de otorgarle ese monto en efectivo.

Sin embargo, alrededor de este tipo de alternativas se llegan a escuchar ciertos conceptos que suelen ser erróneos, como por ejemplo, que el factoraje está dirigido para las empresas que fallan en la recaudación de sus cuentas por cobrar.

Y este concepto está muy lejos de ser cierto.

Las cuentas por cobrar a través del factoraje son una fuente de financiación para las nuevas empresas que están teniendo un rápido crecimiento, ya que con el factoring, la cantidad de capital disponible para un negocio en crecimiento está directamente vinculada a sus ventas.

Por lo que entre más ventas se crean, más facturas pueden ser tomadas en cuenta inmediatamente para obtener capital de trabajo.

Es importante recordar que este tipo de financiamiento no consiste en prestar dinero. Se debe tener claro que lo que se hace es el comprar facturas que tendrán un descuento por su manejo.

Generalmente, las empresas que ofrecen este servicio trabajan con empresas que tienen un buen futuro y no con aquellas que están en vías de extinción, sin embargo, pueden proporcionar financiamiento cuando los bancos no lo hacen si:

  • La empresa tiene clientes dignos de crédito, que pagan sus facturas a tiempo, y
  • Si creen que el potencial a largo plazo de la compañía supera sus retos temporales, es decir, creen en el negocio, en el equipo directivo y en la estrategia de recuperación de la empresa.

Pues ahí lo tienes, una opción más para hacer que ese dinero que se ve detenido fluya y te otorgue los beneficios que esperas de él.