La Metalera

Hace unos días, estuve en un museo hecho solamente de estructuras metálicas, un museo que porta el nombre de las Islas Malvinas debido a que esta construido con el metal de aquella metalúrgica británica en las Islas Georgias  en el Atlántico sur.

El evento se llevo acabo debido a que un buque ballenero argentino llego a aquellas islas del sur donde había una estación metalúrgica británica dedicada a colectar hojalata y fierro abandonado en el océano para hacer estaciones balleneras en la región.

 El buque ballenero Argentino pidió permiso para anclar en puerto por algunos días  ya que estaban bajos en combustible y en provisiones además de que el océano se encontraba en muy malas condiciones – algo desastroso tomando en cuenta que no traían radar-. La estación metalera radio a las Port Stanley – capital de las Islas Malvinas-  para pedir permiso del gobernador Rex Hunt para albergar a los marineros argentinos. El gobernador británico de las Malvinas, en nombre de su majestad la reina,  permitió una posada de dos días a todos los marineros argentinos.

Esa noche los marineros argentinos –mas de 80 de ellos- desembarcaron en las islas Georgias y se hospedaron en unas cabañas sin uso que pertenecían antiguamente a balleneros ingleses en el siglo 19 pero que estaban en buenas condiciones ya que algunas veces se utilizaban por los trabajadores de la metalera.

La primera noche que llegaron los argentinos ahí, bajaron también todo su alcohol del buque que incluía mas de 300 cervezas y otros licores, siendo esto en lo único que estaban altos en provisiones . Por razones obvias los marineros argentinos se embriagaron a groso modo y pusieron en un poste la bandera argentina, algo que los trabajadores ingleses inmediatamente tomaron como una ofensa grave.

Esto no era algo descabellados ya que desde el siglo 19 los argentinos siempre habían reclamado los territorios británicos del Atlántico sur llamándoles “ Piratas Usurpadores” además de haber hecho numerosos intentos durante todo el siglo XX  por la vía diplomática de despojar a los británicos de sus territorios particularmente los de Las Islas Malvinas.

Por esta razón los ingleses basados en ese puesto remoto del mundo sintieron que la acción argentina  como una amenaza que no debía pasar desapercibida por lo que en aquel momento se le teléfono al gobernador británico en Malvinas quien sugirió esperar hasta el termino de los días  y dejar que la buena fe y el sentido común actuara es la sobriedad de los marineros.

Dos días mas tarde la bandera argentina seguía oleando en las islas y sus marineros seguían en sus cabañas. Para esto el gobernador Hunt envió un comunicado Buenos Aries informando al gobierno argentino sobre la situación y pidiéndoles que tomaran cartas en el asunto, una sugerencia que el gobierno de Galtieri ignoro por completo. Una semana mas tarde el gobernador británico mando un grupo de la reducida guarnición de marinos en Port Stanley  para correr a los argentinos de las Georgias, algo que así paso.

Esto fue lo que preparo el camino para la guerra ergo el museo de tolerancia construido con estos metales.