La Platanaria

Hace unos meses encontramos en nuestra lista de propiedades un terreno baldío de proporciones mayores que había sido olvidado por la administración de esta vieja empresa y hubiera seguido estando en el olvido de no haber sido porque decidí abrir un caso de posibilidades para el mismo donde se pueda aprovechar para algún bien lucrativo que beneficie a la empresa, en vez de tenerlo ahí desperdiciándose. Si algo hemos aprendido en esta firma es que la tierra es sagrada y de la tierra es donde provienen las riquezas mas grandes en todos los sentidos, por esta razón decidí presentar el caso al comité con tenacidad.

Nuestra empresa es una firma con más de 100 años de antigüedad dedicada a la siembra de plátano en proporciones industriales, cuyo “producto de oro” lo exportamos a todo el mundo. Esta empresa comenzó por la iniciativa de nuestro bisabuelo quien además tenía viñedos,  ergo entendía el valor de la tierra. Debido a que el suelo mexicano es uno donde todo crece y donde la calidad agraria es máxima, nuestro bisabuelo decidió comprar terrenos baratos en muchas locaciones para sembrar arboles de plátano y competir con el mercado de Luisiana  que en ese entonces era el mercado platanaria más fuerte de América.

Debido a que el plátano en Latinoamérica y en la América en general es básicamente de un mismo tipo, nuestro abuelo envió buques a Calcuta para traer semilla de plátano hindú y vietnamita. Una vez habiendo adquirido estas semillas se plantaron en secciones de los terrenos a un lado de los plátanos mexicanos dando a nuestra compañía una variedad que no había aquí.  Al morir nuestro bisabuelo, nuestro abuelo decidió que era tiempo de crear algo aun más grande en lo que seria un nuevo tipo de plátano.

Esto en un principio era una idea imposible ya que los planes del abuelo iban dirigidos en el sector científico donde se manipularía la semilla de ambos plátanos creando una sola con las propiedades genéticas nuevas. Esto es algo que solo se logro en los últimos años de vida de mi abuelo donde un equipo de biólogos pudo hacer esta fusión creando un plátano azul. El problema es que este plátano azul, aunque muy atractivo para la vista no contaba con el sabor adecuado ya que era agrio al punto de ser insoportable por lo que no se produjo más.

Lo que si sucedió es que la fabrica de plátano abrió una extensión de la misma dedicada a la creación de helados de plátano llamada “ Plátano Azul”  y fue un rotundo éxito hasta nuestros días. Si bien todo esto deja mucha guanacia, los gastos de todo tipo son muy altos por lo que ayudaría mucho algo foráneo que pudiera subsidiar mucho de este. Por esta razón hemos llegado a la conclusión que este terreno se lo rentaremos a una fábrica de varillas, algo extraordinario ya que esa renta conseguirá el objetivo que nos hemos planteado.

 

Para más información, visita: acerosvimar.com