Examen mental

El día de hoy le realice un examen mental a un señor de 75 años de edad, el cual antes de iniciar a interrogarlo me hablo un poco sobre los préstamos en línea, lo cual no sabia y se me hizo interesante e innovador.

Mi nota quedo mas o menos así: se trata de paciente masculino, de edad aparentemente igual a la cronológica De raza mestiza. Con buenas condiciones de higiene y aliño, indumentaria ausente, de acuerdo a sexo, edad y ocasión, limpias.

De talla media, de constitución endomorfica, con integridad presente.

El paciente presenta face de alegría, expresión facial sonriente por ocasiones a expensas de que le realice una historia clínica completa, cosa que menciono que nunca le habían hecho en la vida.

Bien conformado, marcha normal, con temblores finos presentes en miembros superiores, no hay presencia de autolesiones en ninguna parte del cuerpo.

Muestra una actitud cooperadora, libremente escogida. Se encuentra alerta, sin ninguna alteración en la conciencia. Orientado en las tres esferas: orientación psíquica normal ya que mencionó su nombre, edad y fecha de nacimiento y orientación alopsíquica normal ya que al cuestionarle la fecha del día de hoy contesto correctamente con una secuencia de día/mes/año, hora aproximada, lugar en donde estábamos y la circunstancia.

Comprensión presente, su discurso es coherente y congruente con lo que expresaba; lenguaje verbal adecuado en cuanto a velocidad, tono y volumen, al igual que un lenguaje corporal sin alteraciones.

Su curso de pensamiento normal, no tan rápido no tan lento, adecuado con los temas de conversación

Respecto a su afecto ante preguntas contestaba de forma clara y precisa pero cuando cuestioné acerca de los medicamentos que tomaba no supo darme bien los datos ya que su lista de medicamentos es extensa pero decidió mostrarme dos hojas, las cuales traía escrito todos sus medicamentos con sus respectivas dosis y horarios.

Respecto a sus funciones mentales superiores:

-Memoria  inmediata y reciente sin alteración alguna, las cuales se evaluaron mencionando las palabras árbol bandera y gato, haciendo que las mencionara inmediatamente que se le dijeron, y después a los 10 minutos

-Calculo con alteración: se le pidió restar 30-3, y el resultado restarle 3 más y así sucesivamente 5 veces, los dos primeros resultados estuvieron bien pero tardo mas de 5 segundos en realizar las operaciones, los otros tres resultados fueron erróneos y de igual manera hizo un gran esfuerzo

Conciencia de la enfermedad, el paciente no tiene una introspección adecuada respecto a uno de sus 6 padecimientos actuales (hiperplasia prostática)

En cuanto a su prospección conoce sus patologías y que conlleva cada una de ellas, y lo que puede ocasionarle no cuidar su dieta y tratamiento hacia su salud

La planeación a futuro está presente, el paciente me refirió que ya es una persona mayor y enferma por lo que estaba realizando trámites entre ellos su testamento, poniendo las cosas en orden con su familia, me mencionó que lo único que quiere por ahora es disfrutar  de  sus tres nietos, vivir feliz, sin preocupaciones y planear viajes con cada uno de sus hijos para seguir conociendo el mundo.

Ayuda a tu hijo con déficit de atención

Actualmente la culpa de que a tu hijo le vaya mal en la escuela es que tiene déficit de atención. Incluso los médicos, psicólogos o psiquiatras coinciden en que deberías medicarlo para que pueda tener una mayor retención y esté más tranquilo a la hora de estudiar. Sin embargo, a veces pienso que las instituciones médicas sólo quieren tener a nuestros pequeños en alguna especie de tratamiento para cobrarnos y recibir más dinero. No las culpo, pero si nosotros podemos hacer algo por ellos y que en verdad funcione sin que tengan que ingerir sustancias que a la larga afecte su comportamiento, pues hagámoslo. Les voy a contar cómo ayudé a mi hija, quien según tenía déficit de atención, pero creo que lo único que tienen nuestros hijos en estos tiempos es un exceso de energía que hay que ayudarles a controlar o a sacar de su sistema.

Cuando mi hija tenía nueve años, notamos que le costaba trabajo hacer su tarea, comenzaba a hacerla, pero a los poco minutos se ponía a ver la televisión, a jugar con sus muñecas o escuchaba música y se ponía a bailar. En la escuela nos decían que se paraba a cada rato de su lugar para echar relajo, por lo que dijimos que quizá le incomodaban las bancas escolares, pero las vimos y se veían bastante normales. Así que, como todos los padres preocupados, lo primero que hicimos fue llevarla con un psicólogo, quien nos recomendó llevarla con un psiquiatra, quien nos recetó algunos medicamentos. Antes de dárselos, hice una búsqueda en internet para saber lo que le iba a dar a mi hija y en muchas páginas coincidieron que los efectos secundarios a largo plazo de estos medicamentos eran los peores, ya que afectaría su manera de actuar y pensar, se podría volver depresiva o sólo seria y sin ganas de hacer nada. Le dije a mi esposa que no quería darle nada de eso y que buscáramos otra forma de ayudarla.

Me puse a observar a mi hija por un tiempo y vi que le gustaba mucho bailar, que era lo que más hacía cuando estaba aburrida, así que decidí inscribirla a clases de baile. Probamos con el ballet, pero no le gustó mucho, así que preferimos algo más movido. Su comportamiento comenzó a cambiar poco, gracias a las dos veces por semana que tomaba clases. Hacía sus tareas casi por completo y le emocionaba ir a sus clases, pero aún había días en que nos llamaban de la escuela porque no traía la tarea completa. Supuse que todo era cuestión de agotar su energía, así que los tres días restantes de la semana la metí al deporte que ella quisiera, para mi sorpresa eligió natación. Así que la inscribimos. El cambio fue radical. Ella solita llegaba de sus clases, comía, se ponía a hacer TODA su tarea, veía la tele un rato y se dormía temprano. Ya no hubieron más llamadas de la escuela, sólo una, en la que nos felicitaron por el cambio de nuestra hija.