Sentí que el mundo se me vino encima

Tantas veces critiqué a las parejas jóvenes que no saben cómo cuidarse a la hora de tener relaciones y terminan embarazándose a muy corta edad, arruinando su vida y trayendo a un ser a vivir en la peores condiciones, y no siempre refiriéndome a lo económico, sino a los valores que podría recibir, la atención, entre otras cosas. Con cada mujer con la que he estado, siempre me cuido, soy el que lleva la iniciativa para no pedirles que sean ellas las que tomen la píldora del día siguiente, mejor llevar mis propios globos a la fiesta. Sin embargo, éstos no son 100 por ciento seguros, quizá un 99, por lo que aún hay un 1 por cientos de probabilidades de dejar embarazada a una chica aunque uses condón. ¿Qué tan mala suerte debe tener alguien que sea parte de ese uno por ciento? Bueno, pues yo fui parte de ese uno por ciento, más o menos.

Mi exnovia y yo ya teníamos ocho meses juntos y como toda pareja sosteníamos relaciones sexuales constantemente, pero como les dije anteriormente, siempre con condón. Nunca tuve relaciones con ella sin condón, al principio para no adquirir una enfermedad venérea y para no dejarla embarazada, ya después sólo era para evitar lo segundo. Además de que no soy muy fan de las pastillas del día siguiente, para qué hacerlas ingerir algo si podemos evitarlo de otras formas menos dañinas. Sin embargo, el destino creyó que no era suficiente y un día mi exnovia me habló entre emocionada y preocupada. “Estoy embarazada”, me dijo. El mundo se me vino encima, tener un hijo a los 25 años no estaba en mis planes, además de que no ganaba lo suficiente para mantener una familia. Me quedé callado unos minutos en el teléfono hasta que reaccioné. Le dije que no podíamos tenerlo, que no podía hacerme cargo. Fueron respuestas de pánico ante la enorme bomba que me había soltado.

Fui a su casa al día siguiente para platicar, ella deseaba tenerlo. Yo no podía creer que el condón hubiera fallado. Ella anhelaba ya ser mamá a sus 24 años. Yo aún tenía planes para crecer laboralmente, quería viajar con ella, vivir juntos y después casarnos, todo eso antes de tener un hijo, que absorbe mucho tiempo y dinero. Como le dije, a final de cuentas tú decides si quieres tenerlo o no, no podía obligarla a abortar, obviamente tendría mi apoyo, el cual rechazó después de mi actitud. Tras la charla o pleito, fuimos al hospital a que la revisaran, le realizaron una prueba de embarazo, la cual salió negativa. Mi corazón y alma estaban aliviándose, pero el doctor mencionó que podría ser un falso negativo, así que hizo una segunda prueba que confirmó el negativo. Por lo que el falso fue el positivo. Yo estaba aliviado, mi corazón volvía a latir con normalidad. Pero ella estaba furiosa y triste, así que tomó la decisión de terminar con nuestra relación debido a que yo no deseaba tener un hijo en ese momento y no sintió mi apoyo. Lo acepté y terminamos.