Canceres Sociales

Ayer por la noche, fui a mis cursos de inglés, cursos que tomo tres veces a la semana para escribir mejor a nivel literario puesto que estoy escribiendo un libro que quiero publicar en los Estados Unidos sobre el presidente Obama y sus mentiras y de su influencia directa sobre el golpe de estado en Ucrania. Algo que me impresiona y me molesta de manera mayúscula es el hecho que los estudiantes de nuestra clase nunca llegan a tiempo, por lo que muchas veces no nos es posible comenzar en buen tiempo ergo no puedo aprovechar mi hora como debo.

La razón por la cual nuestro maestro nunca puede comenzar las lecciones a tiempo se debe a que la escuela tiene una política que aplica a todas las aulas de la misma, diciendo que ninguna clase de curso puede comenzar sin que se encuentren presentes el 80% de los alumnos. El problema es que en nuestro caso aunque el maestro esta invariablemente a tiempo, solo somos dos estudiantes los que siempre estamos en buen tiempo y orden en el aula. Esto es algo que me resulta muy inconveniente además de que me causa mucho enojo.

Este enojo, se dentro de mí, que es uno inútil, ya que la mayoría de las personas en este país son completamente impuntuales en todos el sentido de la palabra y en todas las acciones posibles incluyendo hombres y mujeres por igual. Esta impuntualidad estoy convencido que es aquello que hace que México, teniendo los recursos naturales que tiene, sea un país incompetente y de tercer mundo. Cuando digo incompetente me refiero simplemente a que no compite con otras naciones primermundistas aunque tiene mucho mas que la mayoría de ellas.

Es justo decir, que cuando  un país rico en recursos tiene una inmensa mayoría en pobreza extrema se debe no al país sino a su gente.  Esto significa que nuestro país esta descompuesto como un coche chatarra no por las condiciones que ofrece el mismo sino por la gente que vive en el. La impuntualidad, como muchos males en la vida no es una condición en sí, sino que es un síntoma de una enfermedad grave que reina en la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de este país, una enfermedad llamada falta de respeto.

La falta de respeto hacia todo lo que hay a nuestro alrededor complementada con la extraordinaria habilidad de mentir que se tiene en este país, se forma un cáncer social que acaba con cualquier beneficio natural que pueda ofrecer algún lugar y esto es precisamente lo que causa, tras varias etapas,  la  impuntualidad que es en si la falta de respeto mas grande para con el prójimo. La impuntualidad también es síntoma de otro gran defecto que existe en este lugar, un defecto llamado falta de precisión.

Un país con estas características, tenga lo que tenga en riquezas, será siempre un rotundo fracaso.

 

Para más información, visita: harmonhall.com