Comida exótica mexicana que no todos se atreven a comer

Hace ya muchos años una de mis tías se fue a vivir a España y allá conoció a un hombre, se enamoraron, se casaron y procrearon un hijo. El pasado fin de semana mi primo vino por primera vez a México. Tuvieron que pasar 17 años para que poder conocerlo. A su llegada, una de las cosas que me dijo es que deseaba probar la comida mexicana de la que tanto le habla su mamá, pero no quería cualquiera, sino que quería probar platillo extravagantes, como las ratas en China. Así que me puse a pensar en comida extraña que conociera y lo llevé, por eso se me ocurrió escribir sobre los alimentos raros que podrían darles a los extranjeros que deciden visitar México.

Antes de decirte el primer platillo déjame preguntarte: ¿estás dispuesto a comer huevos de hormiga? Suena bastante asqueroso y la vista tampoco es tan agradable que digamos. Los escamoles son un alimento muy típico en el sur de la República Mexicana y se trata de los huevos de la hormiga liometpum apiculatum, como ya te lo mencioné antes. La preparación clásica es con mantequilla, mucha cebolla y ajo, y los puedes acompañar con alguna salsa, un guacamole o arroz. Pero también puedes disfrutarlos en sopa, a la cual le puedes echar hierbabuena y chiles de distintos tipos. Este platillo es alto en proteínas y dicen que a nuestros guerreros antepasados les proporcionaban energía.

Siguiendo con los animales rastreros, llegó el turno de presentarles los gusanos de maguey, que son una larva de mariposa. Son de color rojo o blanco y son de tamaño regordete, se obtienen de la famosa planta del maguey, la cual se utiliza para crear el mezcal. Tiene muchas formas de prepararse y de comerse. Una de las más comunes es simplemente asarlos y echarlos en una tortilla para comértelos en tacos. También se pueden servir en un plato, ya sea frito o asado, acompañados con una salsa o una ensañada de verduras. Pero si eres muy valiente, deberías probar comértelos vivos, lo cual hace mucha gente. Ya sea que te metas un gusano a la boca a la vez o te eches varios en una tortilla, sólo te recomiendo que tengas cuidado, porque estos animalitos tratarán de esconderse en tu boca y quizá tengas que corretearlos con la lengua.

Seguramente has comido algún platillo con huitlacoche, sobre todo las quesadillas y no crees que es un alimento que debería estar en esta lista. Pues déjame decirte que sí, tiene que estar. A pesar de ser muy rico, la forma previa del huitlacoche es lo que lo hacen entrar en esta lista. Se trata de un hongo que crece en las mazorcas de maíz y que las deforman, llegando a verse como protuberantes tumores de un elote, esto debido a que consumen los nutrientes del maíz, por lo que los agricultores esperan hasta que el hongo esté grande y feo, así será más nutritivo. Tiene un sinfín de preparaciones, pero verlo desde su forma inicial será lo que te haga dudar si debes probarlo o mejor dejarlo para otro día. ¡Buen provechito!